Razonaras con tu prójimo

 La Toráh en el libro de Levítico 19:17-18

 
17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. 18 NO TE VENGARAS, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo YHVH.

"Razonaras con tu prójimo"... significa no cortar la comunicación, no aislarse, no introvertirse, ayudarle a entender su pecado, para que éste no sea contado como vuestro. Exponerle nuestra razón con mansedumbre, esperando que le llegue la LUZ, o la revelación de lo alto. No te olvides de que una persona sólo entiende cuando Dios le alumbra. Así que si una persona no entiende de razones, NO ES TU CULPA, es que no le ha amanecido. Así que a tener mucha paciencia!!

Los hebreos enseñan que si disipas el deseo de VENGANZA en tu corazón, la ira y el enojo pronto se irán. Es un buen punto para que sepamos manejar la ira. Éste mandamiento de la Toráh es primeramente para los matrimonios. Nuestro primer prójimo es nuestro cónyuge.

ODIO?  Sé que la palabra ODIO, es una palabra muy fuerte. Pero la falta de perdón tiene su raíz en el ODIO. Podemos suavizar esta palabra llamándola resentimiento, ardor, enojo.....pero en realidad su raíz es el odio. 15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 1 Juan 3:15. 
 
La falta de perdón se transforma en odio y el odio en homicidio. 25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Marcos 11:25 
 
Entre PERDONAR O NO PERDONAR, sin duda la mejor opción es perdonar. Perdonar es una decisión y no un sentimiento. 

Después de decidir perdonar y soltar la furia, la rabia, el resentimiento, y el deseo de venganza, entonces Dios obra una paz tan sobrenatural: se llama SHALOM y permite que sintamos que hemos perdonado. 


Pero si decidimos no perdonar, viviremos en la oscuridad, nuestros pensamientos no tendrán claridad, andaremos en confusión, debilitados, atormentados, torturados y comenzamos a cometer errores, uno tras otro. Un alma llena de enojo y amargura, jamás tendrá pensamientos claros. La falta de perdón es oscuridad.(1 Juan 2:9-11)

Seamos sabios para relacionarnos con los demás y sepamos poner LÍMITES si es que la relación con una determinada persona se torna muy difícil. 

Una vez que alguien te agredió, o te lastimó PERDONA, Y PERDONA CON EL CORAZÓN. SUELTA LA FURIA Y EL DOLOR ! . Pero no vuelvas a entregar tu corazón para confiar en esa persona, porque si vuelves a confiar, eres vulnerable a caer una y otra vez en lo mismo. Si vuelves a entregar tu corazón, NO HABRÁS APRENDIDO LA LECCIÓN.

Dios nos manda a perdonar, pero NO TE EXIGE que confíes de nuevo en la persona. No existe en las Sagradas Escrituras una cláusula de PERMANENCIA. No te exige que entregues tu corazón y que te dejes pisotear....


Cuando una persona te ha fallado una vez, ten mucho cuidado, porque lo puede seguir haciendo. PERDONA, pero tienes que parar el abuso de alguna manera.
 
 Entonces NO TE OLVIDES de PONER LÍMITES con espíritu de mansedumbre y con paz en tu corazón. Una persona que es capaz de cometer una ofensa una vez, lo puede seguir repitiendo. Por qué? Porque ya ha presentado un antecedente. Su perfil sicológico se vuelve dudoso. Existen casos, en que la persona que ofendió ha cambiado para bien y de raíz, entonces puedes considerar volver a confiar en esa persona. Pero tómate tiempo para no equivocarte.

Lo diremos con un ejemplo sencillo: Si prestas dinero a una persona y no te lo devuelve, al pasar el tiempo, TIENES QUE PERDONARLE LA DEUDA PARA TENER PAZ EN TU CORAZÓN. Perdona la deuda, perdona la ofensa, perdona que te prometió devolverte el dinero y no lo hizo. Y olvídate de ese préstamo. Así recuperas tu paz.

La segunda vez que esa misma persona te vuelve a pedir dinero, sin haberte devuelto el dinero la primera vez, tienes dos opciones: Si olvidaste el mal rato que pasaste y vuelves a prestar el dinero a la misma persona, entonces NO APRENDISTE LA LECCIÓN. Porque olvidaste el precedente que esa persona sentó. Así que muy posible que tropieces con la misma piedra.

Ahora, si NO OLVIDASTE el mal precedente que esa persona sentó, entonces ahora ya no le prestas el dinero, porque sabes perfectamente que puede no devolverte. Así que tú decides, si vas a tropezar o no con la misma piedra. 


Todo se resume aquí:
 Si perdonas y olvidas y vuelves a confiar con tu corazón en quien te defraudó, entonces cuando te canses de tropezar con la misma piedra habrás aprendido la lección.

El que una vez te hirió, lo puede seguir haciendo indefinidamente, hasta que tú pares el abuso. Ésta enseñanza es para poder manejar esa situación, y no destruir las relaciones con los demás. Porque de ésto daremos cuentas.

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